Una vez realizados todos los rituales correspondientes, Dido, té pero hoy con el resto de la tarta de ayer que estaba buenísima (conste que a mi, no me gustan los dulces mucho pero este caso es excepcional...está buenísima!) etc. enciendo el ordenador.
Lo primero que veo es un mail y era de J, mi sobrino mayor.
Era el único que me faltaba (aquí no cuenta el tonto de turno que ya todos conocéis) quiero decir que de los de "verdad" el único que faltaba era él, mi niño grande.
Y ya sabéis que digo mi niño aunque sea un pedazo de maromo de 23 años a punto de cumplir 24. Y se acordó anoche, sólo que me escribió a las 23.15 hora argentina y claro yo aquí estaba más dormida que una zapatilla.
Así que, buen comienzo de domingo.
Leyéndolo, me dio ganas de compartir con él, uno de mis preciosos regalos de ayer: un libro fantástico de como no, de mi gran amiga dosdedos.
El anda, en una búsqueda en la que alguna vez andamos todos, algunos siempre, algunos a veces. Pero le conté que a mi también me pasa eso y supongo que también le pasa a millones de seres humanos en el mundo. Y que buscamos? Pues la eterna "búsqueda de uno mismo".
La diferencia en que te pase a los 20 o a los 40 es que de mayor, ya sabes que eso, es sólo eso, una búsqueda permanente y no tiene porque tener una encuentro/respuesta.
Es algunas personas, sencillamente es una forma de ser. En otras, es un camino sin más.
Y en algunas, ni siquiera existe ese cuestionamiento. Pero en mi familia no sé porque tenemos esto de pensar tanto en quien soy, a donde voy, que tengo, que he perdido y cosas así.
Estará en los genes? O tal vez el hecho de ser hijos o nietos de inmigrantes nos hace estar en permanente "búsqueda de la identidad".
Pero él, todavía está en eso y está tratando de descubrir quien es, cree no saberlo.
Pero yo sí sé quien es.
Es un ser maravilloso, inteligente, creativo, vanguardista, dulce (aunque no se deje), lindo como nadie (alto, esbelto :-) seductor, bondadoso, tenaz, profundo, y además está en constante búsqueda.
El día que se de cuenta lo que vale, lo perdemos de vista :-).
El mail comenzaba con
Querida tía:
Con motivo de tu cumpleaños paso a redactarte esta breve nota afectiva: TE AMOOO!!!!
En respuesta a su mail, le conté sobre el libro que había recibido, un libro precioso de cuentos para niños/adultos que tiene un mensaje claro y vitalista que hace referencia a (ciertas veces) la pérdida de ilusión y (casi siempre) el reencuentro con la esperanza.
Además de un sencillo mensaje el libro tiene unas ilustraciones preciosas.
El libro se llama "El Árbol Rojo".
El texto dice esto:
A veces el día empieza vacío de esperanzas
y las cosas van de mal en peor
la oscuridad te supera
nadie entiende nada
el mundo es una máquina sorda
sin sentido ni lógica
a veces esperas
y esperas
y esperas
y esperas
pero nada ocurre
y entonces todos tus problemas llegan de golpe
ves pasar de largo cosas maravillosas
los más espantosos destinos resultan inevitables
a veces no tienes ni idea de que debes hacer
ni de quien se supone que eres
ni de dónde estás
y parece que el día va a terminar igual que empezó
pero de pronto ahí está delante de ti
rebosante de color y vida
esperándote...tal como lo imaginaste.
Y como es precioso, quería compartirlo además con todos, ya que todos habéis colaborado para que este cumpleaños haya sido uno de los más bonitos de mi vida...y eso que ya llevo algún trecho andado...








