
Desde pequeños
siempre fueron
especiales.
Ellos nunca entendieron
porque llamaban la atención,
pero siempre escuchaban
la misma frase...
"pobrecitos...
que feos son".
Ellos se miraban sin entender porque decían eso de ellos.
Vale...eran diferentes, pero eran graciosos.
Los amigos siempre los atacaban...se reían de ellos. Y ellos un día... creyeron que lo que decían de ellos, era cierto.
Pasaron muchos años encerrados, con culpa, con el deseo de desaparecer o de ser como los de los cuentos de hadas.
Siempre estaban ocultos, siempre estaban a oscuras. Casi todo el año su vida era una cárcel. Pero el peor momento era en en verano.
En la época en que todo el mundo sale, toma aire, disfruta, recibe el sol, se muestran, se desnudan...los pobres, sólo podían disfrutar de un corto espacio de libertad.
Y cuando por fin tomaban el aire, disfrutaban al máximo porque sabían que pronto...volvería la oscuridad.
Su encierro tenía adornos, los cubrían con pieles, con colores, con motivos metálicos, con diferentes niveles, pero era una cárcel.
Nada los haría más felices se decían...que poder vivir en libertad.
Los comentarios sobre su fealdad duraron muchos años. Hasta un día.
Alguien reparó en ellos y los miró con dulzura.
Ellos se ruborizaron y se escondieron...temiendo la burla. Pero este ser los sacó de su escondite y les dijo: que guapos sois!.
Ellos, se miraron entre ellos y tímidamente, rechazaron el cumplido.
Y comenzó entonces un extraña conversación.
Ser humano:
Porque decís que no tengo razón? Sois muy guapos.Ellos:
Mmmm no somos guapos...toda la vida nos han dicho que somos feos, raros, diferentes.Ser humano:
Pero el ser diferentes está bien, no somos todos iguales.
Ellos:
No? Estás seguro? Nos han dicho que todos son iguales y los únicos diferentes somos nosotros!.Ser humano:
No es así...vosotros sois simpáticos, y lo que es más importante...sois únicos! No existe otros como vosotros. Nadie os puede igualar, teneís estilo, y vale que muchos puedan creer que el más pequeño de vosotros es más pequeño de la media...pero quien puede decir que no es normal y que no?.
Os diré que hasta sois muy especiales.
Teneís que mostraros, olvidar los complejos, demostrad al mundo que teneís algo de lo cual carecen muchos otros: personalidad.
Ellos:
Gracias...tienes razón...porque nos habremos creído que somos feos?.
A partir de ese momento, la vida cambió.
Desde hace años ya disfrutan de su deseada libertad y en cuanto el clima lo permite...ellos ya están deseando ser desnudados.
Ellos ya descubrieron que son fuertes, resistentes, especiales y sí, los pequeños son más pequeños que los de los demás...pero cuando estan arreglados son la cosa más sexy del planeta.
Han aguantado escaladas de 10 cms, tiras que los aprisionaron durante décadas, cadenas y piedras que se les incrustaban en su piel, golpes, fatigas, dolores, peso, danzas trivales, pero siempre...siempre, han dado la talla.
Por eso yo estoy muy orgullosa de ellos.
Dedicado a mis pies:
Desde pequeña he tenido que aguantar a los que me decían que eran feos porque los meñiques son un poco más pequeños que los del resto de los seres humanos.
Cuando le pedí explicaciones a mi madre al respecto ya que ella es la "fábrica responsable" se rió.
Y se las pedí porque ella es una de las que siempre se ríe de mi pies.
Me contestó que seguramente cuando me estaban "haciendo" alguien golpeó la puerta de su habitación provocando que mis pequeños meñiques no terminaran de formarse.
Que disgusto..menuda respuesta de mi madre!
Pero claro que están formados!!!
Ahora yo los veo hermosos, son graciosos y cuando les pongo crema, les pinto las uñitas, les coloco unas bonitas sandalias...son para lucir!.
Vivan mis pies...que me han aguantando y lo seguirán haciendo...lo que haga falta!.