jueves, 1 de noviembre de 2007

Recuperar buenos hábitos

Día de fiesta...con sol, con tranquilidad porque los gatos están durmiendo! cada cual en su sitio.

Desde el fallido reencuentro con AM voy recordando de a poco algunas cosas. Era un hombre de hábitos.

La disciplina y el hábito no son mi fuerte, lo reconozco. Pero hay gente que siempre hace lo mismo, de la misma manera, son previsibles y pese a esto, tienen una vida tranquila.

Y yo, que soy todo lo contrario (así me va...) durante mucho tiempo critiqué esa forma de ser.

Pero con los años uno va tratando de incorporar alguno de los buenos hábitos del común de la gente, tal vez con la ilusa idea de autoexcluirse del grupo de personas que no aprenden.

Yo estoy en eso y también en cambiar mi idea sobre que la gente no cambia con la edad, en todo caso empeora. Porque tanto lo bueno como lo malo, se agudiza.

Y lo bueno no está mal, pero lo malo se hace un poco insoportable.

Las personas metódicas y yo, como que no vamos por el mismo camino. Pero creo que algunas de esas cosas debería incluir en mi saltarina vida porque con organización las cosas no te sorprenden tanto, supongo.

Lo gracioso de mi, es que trabajo es eso, en la "organización". Y lo más raro aún es que en mi trabajo, soy muy buena.

Pero no sé porque extraña causa, no lo he aplicado a mi vida.

Entonces me encuentro a menudo con épocas en las que creo que todo se hunde. Aunque por supuesto, siempre salgo a flote como las ballenas, o sea saltando, haciéndome ver, contenta y feliz.

Y hoy recupere un viejo hábito olvidado por culpa de Internet.

Me bajé a desayunar (esto sí que si lo mantengo) y me compré el periódico. Hace años que no lo compro ya que las noticias las miro por Internet o por la tele.

Con mi periódico y mi paquete de tabaco en mano (esto segundo lo dejaré pronto...me lo prometo) subí a casa.

Me senté en mi terraza, giré mi silla para que sol no me diera en todo el careto y de paso, mis cervicales recibían sol, energía y calorcito que complementa de manera más sana la rehabilitación que estoy haciendo con onda corta, tens y masajes.

Y leyendo el periódico, cual dominguera en día de fiesta, encontré una noticia que me gustó (y ya sabemos que entre las noticias, hay pocas cosas que merezcan ser recordadas).

La noticia es que Greenpeace ha puesto en marcha un seguimiento por Internet de un grupo de ballenas en su viaje desde las "cálidas aguas del Pacífico Sur donde se aparean, hasta las heladas aguas del océano Antártico donde encuentran alimento".

Esto significa que hasta las ballenas tienen hábitos...a ver si aprendo un poco de los animales!!!

Desde el ordenador podemos ver donde se encuentran las ballenas "aunque la información sobre su rastreo no aparece en la web hasta pasado un tiempo para evitar que la flota japonesa se aproveche de la información para darles caza y matarlas".

Yo ya me di un paseito por allí y de paso vi unos vídeos de la web sobre ellas. Yo me quedo con uno positivo, porque el de la matanzas no puede terminar de verlo porque no me hace falta.

Alguna vez los he visto y me causan mucha tristeza e impotencia.

Y como es un día de fiesta yo sólo quiero ver cosas positivas. Aunque por supuesto no olvido, lo mal que tratan algunos a los animales. Y esto incluye, ballenas, monos, perros, gatos o canarios. Da igual el animal que sea, ellos no se merecen eso.

Pero las ballenas son tan guapas y tan imponentes que me gusta mucho verlas.

Aquí va el enlace por si alguno quiere darse una vuelta por el Pacífico Sur y ver por donde andan.

http://tvyil.greenpeaceweb.org/default.asp?loadfilm=146&loadcat=21

Y aquí va un vídeo sobre ellas con algún mensaje para reflexionar.

miércoles, 31 de octubre de 2007

La vida es una moneda

El martes estaba yo sentada en el bar donde me tomo mi café con leche, todas las santas mañana, y cosa extraña en mi (porque estoy muy dormida) me puse a mirar por la ventana, a la gente que pasaba por allí.

Y esa actitud en mi, es una rara cosa. Porque yo, por las mañanas no me entero de nada y hasta no terminar mi desayuno, casi ni hablo, o lo justo porque mis neuronas están tan dormidas que no funcionan.

En este estado de letargo e idiotez, no veo nada, quiero decir que puedo mirar y mirar pero es como si mente necesitara también un poco de café. Y hasta que desayuno, luego tomo un poco de aire y emprendo la caminata, no me despierto.

Pero como digo, mirando por la ventana veo pasar a alguien del pasado.

Me quedo pensando si es o no es, y como estoy dormida aún, miré y sí, parecía el.

Cuando reacciono, pensé: debería llamarlo! Entonces me levanté y salí a la puerta del bar. Caminé un poco pero como no es mi mejor momento para correr, sólo hice unos metros, y lo llamé.

Claro, se giró media ciudad menos el porque iba escuchando música. Y volví al bar diciendo...que hace este chico por aquí?

Este chico es un exnovio de Argentina. Es también la persona con la que compartí piso cuando vivía en Barcelona de esto hace 17 años.

En Argentina eramos compañeros de trabajo, el era creativo y yo trabaja en otro departamento pero nos conocimos, nos gustamos y fuimos novietes. Claro no recuerdo exactamente cuanto tiempo, porque hace la tira de años.

Con este chico me han pasado muchas cosas extrañas y si hiciera caso a mi hermana que siempre habla de "las señales" debería pensar más seriamente en esto.

Cuando dejamos de ser pareja, seguimos siendo compañeros de trabajo. Con los años, ya no recuerdo si el se fue o yo me fui del trabajo, pero nos dejamos de ver.

Cinco años después, me lo encuentro en una calle de Buenos Aires, y eso sí que es casualidad porque Buenos Aires es grande para aburrir, pero nos cruzamos.

Nos pusimos a hablar y me contó que estaba de vacaciones en Argentina porque vivía en Barcelona. Me pareció súper interesante eso y le dije que yo, también tenía pensado algún día, irme del país a viajar y conocer otras cosas.

No recuerdo absolutamente nada de más de esa conversación, sólo eso. Nos despedimos, me dio su dirección en Barcelona y seguimos camino.

Un año después, yo decido irme del país. Era 1989.

Y entonces, le escribí y le conté que me iba a España(?), porque quería vivir en Francia. Mira que maja ella, yo por querer, pues quería, era joven (lo sigo siendo) y quería ver otras cosas del mundo.

Entonces el me ofrece su casa en Barcelona.

Y me voy. Mi el avión despegó y comencé un largo viaje.

Llegué a Madrid y voilá..ya estaba en Europa...que alucine pensé!. Desde Barajas busqué la forma de llegar a la estación de tren porque mi destino final era Barcelona.

Y llegué a la ciudad, y allí, me esperaba AM, el chico en cuestión.

Viví en su casa un tiempo y sigo sin recordar que pasó. Quiero decir porque perdimos el contacto. Yo sólo sé que me enamoré de alguien y me fui a vivir con él pero sigo dándole vueltas a...que pasó con AM?.

Años después, me vine a vivir a Madrid. Y por supuesto, nunca más supe de el.

Me como la cabeza pensando que algo malo debió haber pasado para que hayamos perdido el contacto no? Pero lo he borrado de mi memoria.

Y entonces cuando lo vi ayer, dije...que hace AM en mi barrio?. Que hace caminando con el andar tranquilo de siempre, escuchando música como si viviera por aquí?.

Vale lo explico, hice un análisis de la hora, el como, su atuendo, su agenda. Tenía el aspecto de que iba a trabajar.

Desde ese día, estoy pensando en lo de las "señales". Querrá decir algo que yo me encuentre en la esquina de mi casa con alguien que fue mi compañero de trabajo, luego mi novio, luego mi casero y ahora no es nada?.

Será que AM tiene que regresar a mi vida de alguna manera? Porque no me digáis, que hay barrios en Madrid.

Mi madre siempre me dice "...hija los novios no van a ir a buscarte a la puerta...". Y si se ha equivocado?

Pero yo realmente no creo que necesariamente, esto sea una vuelta al pasado, será tal vez que el mundo y yo dentro de él, de tanto girar con el triciclo, siempre vuelvo al punto de partida? O será sólo una casualidad?

Bueno, el problema es que yo no creo mucho en las casualidades. Creo que todo pasa por algo.

De el tengo pocos recuerdos. El que más me gustó a mi, es uno bastante infantil. AM era diseñador (y lo debe seguir siendo) y le gustaba tocar el bajo.

Una vez le pedí que me dibuje algo que me gustara. Y hizo una estupenda ilustración de "El Súper Ratón". Mi personaje preferido. Y yo lo guardé durante mucho tiempo como un tesoro porque era precioso.

Y claro, ya me dirán donde está ese dibujo? Y donde mis recuerdos sobre mi tiempo con él? Y el porque de haber cortado todo tipo de relación?.

De todas maneras, yo sigo girando sobre mi misma en algo que, por el momento, no sabré jamás o si? Sencillamente porque él, siguió su camino y yo, el mio.

Tenía que haber corrido y haberlo dicho "hola"?. No sé, pero no lo hice.

Y ahora me gustaría volver a encontrarlo al menos, para preguntarle que pasó.

Pero sí recuerdo que a los dos nos gustaba mucho un cantante del año X que se llama Juan Carlos Baglietto.

Y Baglietto dice "...uno siempre tiene el miedo de que, una vez que uno decide volver, no haya nadie para recibirlo...".

Tal vez, he hecho bien y no tenía que reencontrarme.

Porque "la vida es una moneda".




La vida es una moneda
quien la rebusca la tiene
ojo que hablo de monedas
y no de gruesos billetes

La vida es una hoja en blanco
un piano desafinado
diez dedos largos y flacos
y un manojo de palabras

Solo se trata de vivir
esa es la historia
con la sonrisa en el ojal
con la idiotez
y la locura de todos los días
a lo mejor resulta bien

La gente sueña que sueña
la calle sigue que sigue
el taxi gira que gira
el cielo y la ancha avenida

Los días cantan la historia
del hombre al borde del hombre
los días cantan mañanas
los días no tienen miedo

Solo se trata de vivir
esa es la historia
con un amor sin un amor
con la inocencia y la ternura
que florece a veces
a lo mejor resulta bien

Se nos inunda el asfalto
de sensaciones profundas
conocemos bien nuestro ahogo
que es nuestra imagen fecunda

La vida es una moneda
quien la rebusca la tiene
ojo que hablo de monedas
y no de gruesos billetes

Solo se trata de vivir
esa es la historia
con un amor sin un amor
con la inocencia y la ternura
que florece a veces
a lo mejor resulta bien

Solo se trata de vivir
esa es la historia
con la sonrisa en el ojal
con la idiotez y la locura
de todos los días
a lo mejor resulta bien

martes, 30 de octubre de 2007

El premio verde


Pues sí señores y señoras, yo que pensé que ya estaba todo dicho y no.

He recibido otro premio que tengo que a su vez entregar a otros 7 amigos que me acompañan.

También he recibido otro negro pero ése, me lo reservo.

Los 7 de ahora los entrego a los siguientes visitantes mutuos (ellos me visitan a mi y yo, a ellos).

1.- Ovejavieja y su arte para contarnos historias.
2.- Eclipse de Luna que con sus susurros, nos alegra el corazón.
3.- Desde la tienda. A Juan y por como me traslada a lugares momentos con sus fotos y vídeos.
4.- La interrogación. Y su "mardepreguntas".
5.- Gominola y su "elmundogira-gominola". Por su frescura y su compromiso con la vida.
6.- Mujer maravilla por su optimismo y porque es mi amiga.
7.- Sensaciones. Porque con su ramo de flores siempre nos transmite eso, sensaciones estupendas.

Me guardo en mi cajoncito del triciclo (sí, es que el mio es viejito el pobre pero va de maravillas) los otros 5 que dará de color negro a los viajeros que me iré encontrando en el camino

Premios y más premios


Bueno, fiesta, premios...y yo, con estos pelos!!!.

Paseando con mi triciclo anoche (anoche en España), fui a visitar a mis amigas para ver con que nuevo texto me conmueven, sorprenden, alegran el día de hoy (en este caso de ayer!).

Y en una de las visitas, me encontré con mi patagónica amiga que, con la diferencia horaria ella estaba más lúcida que nadie.

Mientras por España, ya se nos cerraban los ojos, porque con el cambio de hora (hemos atrasado una) al menos yo, estoy como flotando. No sé si dormir o comer!

La sorpresa que me llevé fue emocionante. Me había dado un premio.

Y yo, que soy feliz con una botella vacía de Coca-Cola...me emocioné mucho.

Mi amiga es Ivana y su casa es http://wheelchairrules.blogspot.com/.

Ella dice que le gusta leerme y que yo, la emociono y la hago reír aunque no entendí bien cual era el orden exacto...pero que más da!.

Estos premios son para l@s 5 ciberamigos que nos llegan al corazón, por los motivos que sean.

Ella intentó explicarme no sé que de un enlace pero yo, que no me entero de nada (AUN) sólo entendí que tengo si quiero (y sí, quiero) hacer mi lista de amigos.

Y esta mañana, otra vez premios...menos mal que hoy estoy un poco más arreglada:-). Gracias Carlota!!!

Entonces yo dije...como no le de a editar rápidamente, esta noche me encontraré con otra movida y claro...una tiene traje para una fiesta y hasta para dos pero luego, Versace no me quiere dejar un segundo traje! Y a lo que vamos.

Tengo que elegir a mis 5 amigos blogueros. Y yo que soy nueva, tengo 5 maravillosos que están en mi corazoncito y muchos otros que voy conociendo y encontrándome, con tanta vuelta de triciclo.

A los demás, también es un placer encontrarlos.

Yo he preferido nombrarlos por orden de aparición, porque uno me fue llevando a otro y en eso andamos...triciclo en mano en este caso porque con mi vestido de fiesta, el pobre como que no pega.

Esta es mi lista y gracias a todos ellos por hacerme tan buena compañía en mi viaje.

dosdedos:
http://www.dosdedosdefrente.com/blog/
Este ser de ojos profundos y melena enrulada me ha animado a tener un blog. Es mi amiga, es mi persona especial y la quiero un montón. Además es mi amiga la "artista".

Carlota:
http://carlota-haciendocamino.blogspot.com/
Ella me ha encontrado, ha sido la primera persona "desconocida" que dedicó un minuto de su vida, para dejarme un comentario entrañable.
Su calidez se transmite por el modem/router y no hace falta saber quien es, porque ya lo sé. Gracias guapa, eres una fantástica compañera de viaje. El triciclo y yo, te lo agradecemos. Y sigue contándome tus historias que me alegran el día.

Ivana:
http://wheelchairrules.blogspot.com/
Mi compatriota. Una amiga, un pedazo de madre, una gratificante compañera.
Ella me recuerda a veces que no tengo que intentar envolver el triciclo sola...porque es una locura y eso de ella...entiende bastante jajaja!

N-a-s-a:
http://abrochenseloscinturonesquenosladamos.blogspot.com/
Esta viajera de barrita con aceite y tomate es alguien especial. Estoy segura que compartimos muchas más cosas...lo sé.

Nat y su "la vida son cuatro días":
http://juntospero.blogspot.com/
Ella y su hermos@ acompañante, siempre tiene una palabra de cariño y dulzura. Y además me hará ciber-tía el próximo año...y yo, que soy de oficio TÍA, estoy muy contenta.

Y estos son mis elegidos.

Aprovecho además para agradecerle a Ivana y a Carlota que me hayan integrado en sus listas y en su vida.

Esto es todo amigos!!!!!!

Y para terminar y siguiendo los sabios consejos de mi amiga Carlota, tengo que hacer referencia al link de quien ha pensando en este premio y aquí va.

http://www.thethinkingblog/2007/02/thinking-blogger-awards%2011.html

lunes, 29 de octubre de 2007

Alas en lo imposible

El sol inundaba su espacio.

Ella viajaba, tranquilamente y agradecía que el sol le bronceara su cara.

El aire cada tanto, se la refrescaba.

Su cara asomaba por la ventanilla, queriendo atrapar a ambos, al sol y al aire.

Quería aire. Necesitaba libertad. Deseaba viajar. Soñaba con volar. Quería olvidar.

El ruido de la caravana la mecía, pero ella, con sus ojos cerrados, no veía nada porque no quería ver nada.

Sólo quería sentir.

Así viajó ella durante un tiempo incontable. Cada tanto, abría los ojos y miraba al sol dejando que él le nuble la vista con su poderosa luz.

Cada vez que abría los ojos, al instante los cerraba y esperaba un poco y entonces, los volvía a abrir. De esta manera se enceguecía pero también atrapaba destellos en su alma.

Y en eso estaba, camino hacia un lugar brillante, pero sin nombre. No importaba el destino. Importaba el viaje.

En el vehículo había de pronto más acompañantes, pero ella no prestaba atención a nada más que a la magia de la naturaleza y a esas sensaciones de felicidad que estaba recibiendo.

Continuaba mirando al sol cuando de pronto, ve algo diferente. Intenta centrar su visión en ese objeto, pero los destellos la confunden.

Cierra y abre los ojos, para que ellos vuelvan a captar a esa figura que se dibuja en el cielo. Un cielo azul, transparente y cristalino sólo acompañado de algunas tímidas nubes.

Cuando consigue ver algo, el objeto empieza a tomar forma.

La figura es una silueta de un animal fantástico.

De pronto, ya puede descubrir lo que el cielo esconde. Es un caballo con alas.

Un ejemplar precioso color marrón. Sus alas eran blancas como las nubes pero manchadas de tonalidades azules y ribetes de hilos brillantes.

Con cada movimiento, las alas se tornaban de los colores del arco iris.

El caballo era hermoso, imponente, esbelto. Su elegancia encandilaba, pero al mismo tiempo era divertido verlo jugar con el aire mientras volaba.

Giraba con energía, giraba dulcemente. Era como un niño jugando con las nubes.

Mientras más volaba, más se acercaba a la tierra.

Bajaba lentamente desde el cielo mostrando su belleza, y a cada instante se veía más grande, más hermosamente cautivador, más espectacular.

Ella, sentía una inmensa felicidad de poder ver lo que estaba viendo.

Llamó a alguien que viajaba con ella diciéndole "...deja todo lo que estés haciendo y ven a ver esto, no hay nada más hermoso que esta visión...".

Y no sabe si alguien más pudo verlo por más que ella susurraba creyendo que gritaba, mientras no dejaba de admirar esta indescriptible visión.

El caballo bajaba cada vez más y de pronto, pudo admirarlo en todo su esplendor.

Era marrón chocolate, con un pelaje brillante, unas crines sedosas y negras, y unos profundos ojos marrones que transmitían dulzura e ilusión.

Sus alas seguían brillando aunque mientras más se acercaba a la tierra, se iban haciendo más pequeñas.

Todo parecía indicar que el caballo, llegaría a pisar la tierra.

Ella, tenía miedo que no supiera como hacerlo, tenía miedo que dejara de ser tan maravilloso y también que no supiera como aterrizar.

Pero al miedo y a la incertidumbre los olvidaba cada vez que, entre giro y giro el caballo la miraba a los ojos.

Cuando ya estaba muy cerca, las alas desaparecen pero el caballo seguía siendo un ser embriagador.

Ella quería tocarlo, quería acercarse pero al mismo tiempo, sólo quería saber simplemente que seguía allí, volando, existiendo.

En un momento el caballo toca el suelo dulcemente con sus patas delanteras y ella, se siente feliz de saber que finalmente, ha llegado sin daño alguno.

Cuando ella decide bajarse de su caravana y acercarse, con la misma velocidad con que volaba, el caballo, se gira, la mira y desaparece.

A ella le invade una angustiosa sensación de saber, que ya, se ha ido.

Temía que tal vez jamás volviera a sentir lo que había sentido viendo ese animal salvaje y divertido, elegante y especial.

Pero pensó, que al menos, ella había podido verlo.

Había podido disfrutar de su compañía en una trayecto de su viaje.

Su corazón se acongojó porque su camino tenía que continuar y temía, no volver a verlo.

Pero una estela de polvo que el animal había dejado tras de sí, le recuerda que él sigue viajando también.

Ella sabe, que él también la ha visto, se ha quedado con su cara de dulzura y de admiración. Pero el, sigue su camino.

Ella entiende, que debe hacer lo mismo. Debe agradecer el tiempo compartido y seguir su vida.

Intenta olvidarse de la visión pero prefiere pensar que en algún lugar, en otro momento, en otra vida, se reencontrará con este ser especial que le ha dado momentos de placer, de alegría, de diversión y de pura ilusión.

Buen viaje, que seas feliz allá donde vayas -piensa ella-, yo jamás te olvidaré. Y no lo haré porque de haber podido tenerte no serías lo que eres.

Y tú eres un ser libre e imposible.

Cuando ella dejó de llorar, le escribió su última carta:

Este ha sido un dulce sueño. Sé que mi caballo eres tú, y tú no sabes que yo, te escribo. Muchas veces me has dicho que te gusta como escribo y que siempre pongo bonitos títulos a mis cartas.
Por eso, tal vez sin saberlo, me has impulsado a escribir y te lo agradezco.
Nunca sabrás lo mucho que te he querido. Y a pesar de que era una utopía, siempre albergué en mi corazón un pequeño espacio que decía "tal vez...".
Pero está bien que no lo sepas, no lo entenderías y me harías tratar de explicar algo que sé que no quieres escuchar.
Te echo mucho de menos, pero no importa. Así las cosas están mejor.
Tú perteneces a otro lugar y yo, me quedo en el mio.
Sólo deseo que seas muy feliz.

domingo, 28 de octubre de 2007

Supongamos que hablo...

Este domingo amaneció soleado...pero mucho y sin nubes ni viento por lo que es un precioso día de otoño.

Hacía mucho que no iba al Rastro pensé...pese a que hace tiempo que no tengo mi incienso preferido.

Entonce dije, me voy a comprarlo. Sólo conozco un sitio donde los venden y es allí, en un puesto del Rastro.

Porque yo sin mi incienso preferido...como que no me siento bien, entonces me vestí y salí de casa.

El paseo hacia el Rastro es estupendo, y mucho más con este pedazo de sol que me invade el cuerpo.

Me gusta pasear aunque no me gusta mucho el mogollón de gente que hay y mucho más un día como hoy pero yo, cual rata que soy (según en el horóscopo chino), me meto por vericuetos deslizándome entre la multitud sin que me pisen, empujen, molesten.

Tengo mi recorrido y mis rituales perfectamente bien aprendidos.

Salgo de casa, bajo, giro, subo hacia la zona, y parada obligada para mi café de los domingos de Rastro.

Mi café con leche y mi barrita con aceite y tomate...que no falte.

Acto seguido, más caminata. Y una vez en el Rastro, lo que más me gusta hacer es, observar a la gente.

Y de tanto hacerlo, veo situaciones que se repiten una y otra vez.

Por regla general, los hombres mayores, se paran en el puesto de los tornillos, tijeras, alcayatas, etc. Es como si soñaran como niños con tener en casa esa multitud de pequeñas cosas que ellos, saben para que utilizarlas. Estoy segura que muchos sólo quieren tenerlos por "...las dudas" pero de allí siempre se llevan algo.

Otros, sencillamente se paran a contemplar semejante festín de piezas metálicas.

Sigo caminando y me encuentro el puesto de la ropa hippie. Allí siempre hay chicas jóvenes probándose esas camisetas rayadas multicolores o leotardos que siempre se ponen junto con otra infinidad de cosas, pero todas con mucho color.

Más allá del puesto hippie me encuentro con unas parejas de adultos que hablan inglés, alucinando con las cosas de cuero españolas. Las botas para el vino los atraen y mucho.

Me sigo deslizando entre la multitud, observando a las parejas ahora de jóvenes que van de la mano y que acaban de levantarse, se les nota en la cara.

Y pienso que ellos, habrán pensado cuando sus ojos se encontraron entre la maraña de abrazos...que hacemos?. Y lógicamente, decidieron como no, paseíto por el Rastro...que envidian (sana) me dan!.

En la siguiente esquina, un señor vendiendo palo-lu (o algo así) y haciendo versos sobre que "si nos los pruebas no consigues novio..." y estuve tentada...por las dudas, pero no me gustan.

Atravieso la calle y llego al lugar donde venden mis inciensos.

Pregunto y está el paquete a 1,50€ y digo bueno, me llevo 4. Pensé, no sé cuando podré volver a dar este paseo con este tiempo tan fantástico, así que previsora, me los llevo.

Continúo y estoy tentada de comprarme mi vasito con aceitunas con cebolla y pimentón rojo pero dije, acabo de tomar el café...y me estómago lleva una semana de sobresaltos, así que mejor, lo dejamos para otro día.

Dejo paso a un par de mamás que luchan para que les dejen pasar con sus carritos y sus bebés...los peques van vestidos como astronautas...abrigados en sus burbujas por si hace frió.

Algunos tienen la suerte que sus mamis, les sacan del plástico y el sol entonces, les da en la cara.

La multitud se amplía con los "recién levantados de vacaciones", jóvenes extranjeros que están pasándosela bomba en la ciudad. Rondan los 25 años, hablan en francés y es un grupo de 10 chicos. Ellos felices se sacan fotos en cualquier esquina.

Llego al puesto de las telas/cortinas de la India pero como he sido previsora y no llevo más que el dinero justo, sigo de largo mirando de reojo esos preciosos coloridos y digo, el mes que viene, me compro las cortinas esas que me gustan.

Una vez atravesado casi todo el mercadillo, llego al puesto de las plantas. Miro y pienso, podría llevarme algo...pero mejor no, aquí no lo compro, me voy al vivero ahí hay más variedad y mejor de precio.

Llego a la Latina y el vivero es como un remanso de paz para mi espíritu....me tumbaría en el suelo rodeada de flores y plantas si no fuera por que, si lo hago, me llevarían de allí con chaleco de fuerza pensando, a esta mujer se le ha ido la olla!

Me compro dos plantas. Una de exterior pero de sombra...una planta que jamás conseguí que viviera, tal vez como un recuerdo desde el buen más allá ya que es la que más le gustaba a mi padre. Su casa estaba llena de Cretonas como se las llama en Argentina. Pese a eso, siempre que la encuentro, me la traigo a casa.

También compré otra de interior, un lazo de amor....y bueno, reconozco que en este soleado domingo me gustaría estar caminando con alguien de la mano. Aunque sólo podría darle la derecha, la izquierda ha sufrido ayer un calor excesivo y me están saliendo las correspondientes ampollas después de quemarme un poco.

Pero ya no me duele, lo otro, tampoco.

Y con mis plantas y mis inciensos, me vuelvo a casa.

He pasado una estupenda mañana de paseo por el Rastro y esto me hace sentir que esta ciudad, la mía, es preciosa.

Aunque también hay otras a las que llevo en mi corazón, mi como no, Buenos Aires querido, Barcelona y Sevilla.

En una nací. La otra fue la primera ciudad en la que aterricé y viví durante algunos años.

Y en la tercera he pasado los mejores momentos con mi familia elegida.

Y podría hablar de otras muchas que me han fascinado o de las que tengo hermosos recuerdos como La Habana, París, Marrakesch o Estambul.

Pero hoy, hablo de Madrid.

sábado, 27 de octubre de 2007

Imaginemos

Leyendo esta mañana el post de mi amiga patagónica y viendo el óleo de su amiga, me he acordado de una canción que me gusta mucho.

Es Imagine, de John Lennon.

Al volver a escucharla siento que lamentablemente, no hemos cambiado mucho.

Que los problemas de antes siguen siendo los de ahora. Y no me gusta, es más, me preocupa.

Yo, y debido a que ya tengo algunos años, siento las cosas mucho más profundamente que cuando era más joven.

Será tal vez será que mi corazón de tanto enamorarse y desenamorarse está más frágil, pero lo que antes sólo me dolía ahora me hace una herida.

Cuando uno es joven es una idealista y esto, era normal. Se sueña con un mundo fantástico.

Luego viene una edad en la vida en la que uno desea que las cosas, cambien. Ya sabemos que todo no es tan fantástico pero tenemos la ilusión que pueda arreglarse.

Hay otra edad en la que sencillamente, deseas que mejoren. Crees que poco más puedes hacer.

Y hay otra en que la desilusión te invade el alma y sabes o crees saber que esto nunca será mejor.

Pero yo no quiero pensar eso , no quiero dejar de soñar.

En un post escribí sobre los símbolos y creo que era la antesala de esto que estamos viviendo por aquí.

Tengo la extraña sensación que hay un ambiente generalizado de individualismo en el que sólo prima el "esto es mio", "tú no eres de aquí", "vete de mi casa", "tú eres diferente".

Y yo, quiero decir que somos muchos los que no somos así, los que no diferenciamos entre color, religión, status social, condiciones físicas, lugar de nacimiento, opción sexual o raza.

Somos muchos lo soñadores de lo imposible.

Somos muchos los que deseamos fervientemente que llegue el día en que todo, sea aceptable, sano, y feliz.

Y si hubiera alguna edad en que uno se sienta con pocas ganas de intentar cambiar algo deseo que como mínimo, no dejaren de soñar.

Me gustaría que nadie bajara los brazos, que todos sigan luchando con la palabra, con una acción pacífica, con una pequeña aportación, con lo que pueda/sienta/tenga para que los sueños de un mundo mejor no se nos vaya del corazón.

Sé que puede parecer una utopía pero como sólo depende de nosotros, tenemos que seguir intentándolo.

Yo sólo confirmo que jamás dejaré de soñar. No dejaré de tener ilusiones.

Esto sí que es algo individual pero positivo, y como es mío, no dejaré que nadie me lo arrebate.