sábado, 26 de julio de 2008

Trilogía: Final "Conexión animal"





Como habéis leído...esta trilogía comenzó...una vez que yo conseguí restablecer mi conexión con el tesoro de la comunicación: Internet.

La parte I fue eso, contar que ya estaba conectada.

La parte II la conexión humana de mis vecinos. Bueno, de mi vecina "Julieta".

Y esta, es la parte final y es sobre Manuelita.

Mi vecina M se fue de vacaciones a Argentina (grrrrrrr).

Es la única amiga de mi edificio y las dos tenemos una confianza absoluta, la una con la otra.

Las dos tenemos llaves de la casa de la otra...por las dudas...por si pasa algo, o por lo que sea.

Creo que es una forma de cuidarnos y eso, es estupendo. Amén de que, a todos alguna vez nos ha pasado...olvidarnos las llaves dentro por lo tanto, el que las tenga la vecina, es una bendición.

Así que yo me he quedado como responsable de su mascota. Una tortuga.

Los argentinos...hemos crecido (muchos de nosotros y nuestros hijos...bueno, los que los tengan) con canciones y libros para niños de María Elena Walsh.

Ella es autora, compositora y cantante argentina. Y una de sus famosas canciones es "La tortuga Manuelita".

Y supongo que por ese motivo (haber crecido con sus libros y canciones) no somos capaces de, si tenemos una tortuga...ponerle otro nombre que no sea Manuelita...como la canción.

Y en estos días, soy la canguro de otra Manuelita.

Sólo he tenido en mi vida dos relaciones con tortugas. Me refiero a que sólo he conocido dos tortugas.

Realmente no son bichos que me gusten mucho porque no me gustan los reptiles y ellas, tienen cabeza y patas de reptil. Pero me causa mucha gracia su caparazón.

Cuando era peque, mi gran amiga del alma A, tenía una tortuga, pero era muy grande. Y claro, cuando nos tumbábamos a tomar el sol en la terraza de su casa, por ahí andaba Manuelita I. Yo solía asustarme, pero la pobre no hacía nada, andaba por la terraza como si nada.

Y ahora, tengo una nueva conexión con una tortuga. Y como digo, se llama...como no...Manuelita. Esta mide 10 cms más o menos...es súper pequeña.

Vive en libertad, bueno dentro del piso porque M decidió un día, liberarla del terrario por lo que ella anda a sus anchas. Esto debe ser bueno para ella pero claro puede sufrir el pequeño accidente de ser pisada. Y yo, cegata confesa, he estado a punto de pisarla en varias ocasiones.

Su alimentación (por indicación de su dueña) es lechuga y/o calabacín, con unos polvos que son algo así como complementos alimenticios porque la pobre, tiene una alimentación de lo más aburrida.

Cada vez que bajo, enciendo todas las luces de la casa, aunque sea de día, porque tengo miedo de no verla y pisarla y claro, no es plan que regrese mi vecina y yo, haya espachurrado a su mascota.

Cuando llego, le cambio el agua, le pongo comida nueva y la busco, pero es tan pequeña que a veces, no la encuentro. Y si por casualidad la veo, me acerco a ella como si fuera Dido y le hablo. Claro...no obtengo ninguna respuesta entendible para mi.

El otro día la cogí y me la puse en la mano, reconozco que me da un poquito de repeluz pero pienso...joder que me va a ser este minúsculo animal...pero bueno, me hice amiga de ella.

Le dije "hola...como estás guapa?" y ella escondió su cabeza dentro de su caparazón. Y hoy, yo creo que la tía...ya me conoce.

Llegué y estaba comiéndose la lechuga y entonces le acaricié el caparazón y ella escondió la cabeza pero luego la saco y creo que hasta me miró. Y digo creo porque mi vista, no es la de un lince. Y ella tiene ojos muy pequeños.

Así que creo que Manuelita II y yo hemos conectado.

He pensado bajar a Dido para que la vea...aunque no sé si será buena idea. Porque poniéndome en su lugar, mi gato para ella debe ser como un ligre el felino más grande del mundo...y no he dicho tigre...he dicho LIGRE. Por cierto...pobre animal...un invento y usado en los circos...una pena!.

Así que mejor no intento que Manuelita II y Dido se conozcan.

Realmente con quien quiere conectar Dido es con las gatas del segundo...que ya conté una vez, hay dos y están en celo así que mi felino... en cuanto lo dejo, baja corriendo y se revuelca en la puerta de las vecinitas. Pero ahora...sólo puede hacer eso.

Fin de la trilogía post desconexión!

viernes, 25 de julio de 2008

Asesina de "serie"

Ilustración David Lanham

Yo como siempre, no me entero de nada. Esto de tener horarios laborales libres hace que muchas veces, no me entere de lo que pasa en la ciudad.

Esta mañana tenía varias cosas que hacer:

1.- Llevar las medicinas vencidas a la farmacia (ya saben...no deben tirarse a la basura).

2.- Llevar 15 botellas de plástico para reciclar.

3.- Llevar a una asociación que hay cerca de casa, una pila de ropa que no uso desde hace tiempo. Por mucho que yo imagine que algún día volveré a la talla 36...eso no sucederá...por suerte. Porque si así fuera, no sería saludable por lo tanto...como estoy, estoy estupenda y lo mejor es...regalar la ropa que nunca jamás me pondré.

4.- Comprar agua mineral y aquarius.

5.- Afilar mi súper cuchillo de cortar...de "todo".

6.- Darme una vuelta por el Corte Inglés o similar (porque estaría fresquito) y ver lo que no me compraré. Ver libros, música y perfumes...es gratis.

Salí a la calle como si fuera una madrileña más...camino a la playa...iba llena de bolsas y mi cuchillo en una de ellas. Y comencé el recorrido establecido previamente.

Tarea 1: Dejé la bolsa de la ropa donde correspondía.

Tarea 2: Llegué al contenedor de reciclaje y dejé todas las botellas. Una vez vaciada la bolsa, guardé el mega cuchillo en mi mochila, bolsa o como se llame...esos...los que van cruzados en el cuerpo.

Tarea 3: Fui a la farmacia y dejé la otra bolsa.

Tarea 4: Dirigirme hacia la tienda del afilador.

Callejeando...veo que hay muchas tiendas cerradas. Y digo...que día es hoy? 25 de julio.

Me pregunto..es algún festivo? No, me dije...porque el festivo es en Galicia y en Madrid nunca se ha festejado Santiago!.

Me entero por mi amiga que sabe todo, que hay cambiado un día de fiesta que caía en sábado y entonces...vamos que hoy era fiesta.

Con mi cuchillo en el bolso, desee fervientemente que el afilador estuviera abierto...y no!. Cerrado el afilador y todas las tiendas que lo rodeaban.

Entonces pensé...vale, el Corte Inglés además de fresquito estará abierto. Pero claro...como entro yo, con un cuchillo...grande?.

Decidí por el camino, comerme un helado. Mala idea, se me cayó encima gran parte de el...será que se derretía más rápido de lo que yo, podía comerlo.

En ese instante me encontraba con un cuchillo en el bolso y mi camiseta de tirantes blanca, manchada de color rosa/rojo. El helado era de vainilla y fresa o algo así.

La situación era un poco surrealista y mi mente, empezó a elucubrar posibilidades preocupantes.

Pensaba... por ejemplo, que si me paraba la policía por algo...como explicaría yo la situación?.

Y si...por ejemplo...sin darme cuenta, en el Corte Inglés el cuchillo atraviesa mi bolso y con el, la pierna de algún paseante?.

Y si cuando salgo (en el caso que hubiera entrado) mi bolso pita...como justifico yo, la posesión de un cuchillo de tamañas dimensiones en mi bolso, envuelvo en una ridícula servilleta verde?. Y ni hablar de mi camiseta manchada de rosa/rojo?.

La otra opción era...no ir al centro comercial y entonces, cambiar el rumbo. Si es fiesta...hay rastro, pues para allí que me dirigí.

Pensé que tal vez allí habría un afilador. Y el rastro que siempre de todo...no tenía ningún afilador. Además, como había pocos puestos, había poca gente...así que nadie corría peligro, en caso que mi gran cuchillo decidiera atravesar a alguien.

Mientras paseaba me preguntaba...como actuará un asesino cuando va a ejecutar su cometido? Llevará el cuchillo envuelvo en una servilleta? Lo llevará en un bolso como yo? O lo llevará en la guantera del coche?. Y si va en bicicleta?

Porque en las películas, el asesino siempre aparece con el cuchillo en la mano. Pero antes de llegar al punto de asesinato, debería esconderlo no?.

No me gustan las películas de terror pero cuando alguna vez he visto alguna...siempre el cuchillo ya viene "puesto", no lo sacan de un bolso, ni de una servilleta, ni de un portacuchillos, ni nada de nada...es como la prolongación de la mano del "malo".

Pensando en todas estas estupideces de pronto...sentí calor, sed, agobio y dolor de cabeza. Entonces me dije...comprate ya el agua mineral porque se te está calentando cabeza y estas pensando demasiadas gilipolleces.

Y volví a casa, con mi cuchillo a cuestas, y me senté a visitar blogs.
Estaba en esa situación...concentrada en lo mio, cuando de pronto...tocan el timbre de mi casa.

En ese instante salté de la silla...recordemos que yo estaba ensimismada en mi propia película de "asesina DE serie y no EN serie...".

Me acerco a la puerta y sin abrirla, cotilleo por la mirilla (que para eso está).

No veo a nadie y dije vamos a ver...quien cojones toca el timbre un día que es fiesta si yo, no espero a nadie.

Además A estaba en casa, durmiendo su siesta por lo tanto el era el único que podría haber tocado por ejemplo, por haber perdido las llaves.

Vuelvo a mirar y seguí sin ver a nadie entonces pensé...te va a abrir Montoto!.

Cuando estaba por despreocuparme, miro por tercera vez y pregunto cual anciana con mala uva "...quien es". Y entonces, aparece la cara de un tío feo y flaco. Dicho personaje, se aleja de la mirilla y veo que lleva una carpeta en la mano.

Me responde "...somos de Telefónica". Yo pensé...y un cojón de pato...Telefónica...un día de fiesta???. No se lo creen ni ellos.

Pregunto: "...que necesitan?".

"...Hablar con el titular" dicen.

Y yo...que seguía detrás de la puerta contesto..."Soy yo pero no me interesa nada de lo que me van a ofrecer...GRACIAS!". Soy borde...lo sé...pero también... muy educada!.

El chico se habrá acordado de toda mi familia y yo pensé, este es uno de Auna, Tele2, Orange o lo que sea, porque si fuera de Telefónica...sabría mi nombre y no preguntaría por el titular. Además, venía con corbata y hacen 38º de calor, por lo tanto...si ese era de Telefónica yo soy la Princesa Leticia -con C-.

Acto seguido murmuré mientras volvía al salón...no me toquen las narices...que con el tema telefonía/Internet estoy un poquito violenta, y al final...voy a tener que usar el cuchillo.

Tengo que dejar de caminar al sol...sin protección!.

Trilogía: Parte II "Conexión humana"




Como diría la amiga Karen, en mi barrio...pasan muchas cosas.

Mi comunicación con el vecindario es, a través de la terraza y sólo con algunos vecinos de los edificios colindantes.

A los de mi edificio les tengo declarada la guerra porque muchos son insoportables y más insoportables aún son las obras que todavía están ahí...paradas y a espera de...quien sabe que.

Entonces mi vida con los vecinos, podría parecer una peli de Almodóvar y llamarse..."Conexión entre terrazas" o " La vida del barrio...desde las alturas".

Mi gran vecina es Conchi, una viuda de muy buen ver, andaluza y muy simpática. Ella vive en el edificio de al lado y nos conocemos desde hace años.

Tiene su carácter y se enfrenta a cualquier ruido a deshora, gente extraña en terrazas amigas y cosas así.

Conchi es genial. Es una abuela en potencia y me regala brotes de geranios para que yo plante en mi terraza, me pasa un bote con ajo blanco que lo hace riquísimo o gazpacho...porque sabe que yo como cosas, menos elaboradas.

Y lo mejor de ella es, que es una guardiana. Cuando alguien viene a mi casa tiene que presentarse...si se le ocurre salir a la terraza.

Y como ese alguien esté solo o sea, que yo no esté en casa, Conchi le hace un interrogatorio fino... quien es, que hace ahí y donde estoy yo.

Más allá de la terraza de Conchi, están...los sudamericanos.

No son un grupo de música, sino un matrimonio muy majo venezolanos, jóvenes y muy tranquilos. Dicha tranquilidad se ha esfumado porque hace 4 meses, han tenido un bebé por lo que el silencio de las terrazas, ha terminado. Pero como es un bebé...tiene que llorar y eso, no molesta...aunque despierta!.

La novedad es que hace poco, ha llegado a la terraza de enfrente una chica.

Su terraza es mínima, más o menos 1 metro x 50 centímetros... pero tiene pinta de ser la parte más grande de la casa porque ella, siempre está allí.

Pero no vean como da de si su pequeña terraza!

Esta chica es muy guapa y al parecer, muy sociable y le gusta conectar con el vecindario.

El primer día que salí a la terraza y vi a Dido con la mirada fija en el edificio de enfrente, me encontré a la que yo llamo Julieta.

Julieta siempre está sonriendo y cuando tú estas a lo tuyo...colgando la ropa o regando las plantas ella...te sonríe.

Realmente a veces me gusta su simpatía, pero otras pienso...esta tía no tiene problemas...porque sonríe siempre...se drogará?.

La Julieta en cuestión -que la llamo así porque siempre está en su balcón-terraza- se ha puesto en ese mínimo espacio exterior una hamaca colgante. A veces la quita, pero siempre está allí..en la terraza.

Cuando no está leyendo, está mirando el cielo, está sonriendo a todos los vecinos...creo que sí...definitivamente...algún porrito de la risa se debe fumar!.

A veces pienso: "esta chica no trabaja? Que hace todo el día en la terraza?".

Acto seguido me doy cuenta que, si yo la veo es porque estoy igual que ella, en casa, por lo tanto...me olvido de los temas de Julieta.

A mi gato le gusta, porque ella muchas veces lo llama y claro...yo la quiero matar porque ella está en el edificio de enfrente y Dido no es Batman así que no puede acercarse.

Y si así fuera...la mato a la Julieta esta, porque mi gato se caería de un cuarto piso.

Pero anoche, he comprobado que esta chica...se lo monta de miedo.

Me acosté tarde, el calor era insoportable pero no me gusta dormir con el aire acondicionado puesto, por lo tanto...regué la terraza y dejé las puertas abiertas para que se refresque la casa y yo, con ella.

Sobre las 4 de la mañana...escucho correr a Dido por toda la casa y además, escucho ruidos extraños fuera.

Me levanto, salgo al salón y luego a la terraza. Y no veo nada que me llame la atención en mi terraza, pero...si...en la de Julieta.

Como yo estaba medio dormida, además no veo tres en un burro, y era de noche...fijé la mirada para ver que pasaba.

Mi gato, subido a lo alto de la terraza también estaba con la mirada clavada...en la situación.

Y distingo dos sombras. Julieta...no estaba sola. Pero tuve que mirar varias veces para ver cual era el problema y el porque de los ruidos extraños.

La sombra de Julieta estaba de pie apoyada contra la pared (no es para menos, su terraza aparentemente...no da para más) y otra sombra se echaba encima de ella con gráciles y acompasados movimientos.

La situación era algo así como si la sombra...que NO era la de Julieta, estuviera taladrando algo en la pared por los movimientos que hacía. Pero lo que yo escuchaba, no eran ruidos de "taladros".

La sombra del acompañante de Julieta estaba frente a ella y era la que hacía los movimientos por lo que yo pensé... ella será muy guapa pero no es Jesucristo (por lo de la crucifixión), por lo que cuando mi neurona comenzó a funcionar, intuí dormida... lo que pasaba. Aunque reconozco que no estaba totalmente segura.

No se imaginan mi cara cuando medio confirmé la situación.

Pensé...que hago yo parada en medio de la noche mirando hacia la terraza de mi vecina en ese momento tan aparentemente íntimo? Aunque bueno...de íntimo tenía poco si estaba en una terraza donde la podíamos ver todos...!

Pero en ese momento me sentí como un voyeur ocasional y ridículo porque estaba dormida, vestida para dormir en verano (?) y con un gato en brazos. Está claro que no era mi intención observar los rollos de la vecina.

Acto seguido, y con mi gato en brazos, me metí dentro de casa y cerré las puertas de la terraza, pero claro...son de cristal.

Pero como yo no estaba muy convencida que lo que había visto o lo que mi mente me sugirió...volví a mirar. Y confirmé que las sombras...estaban folleteando/enrollados/dándose el lote o follando lisa y llanamente....como Dios manda (perdón por la expresión...de dios..digo!).

Con el malhumor que yo tuve esta semana por la falta de internet, me dije...vete a dormir...porque esto es lo único que te faltaba. Por suerte, me dormí en el acto. "Acto" de dormir...claro está.

Y esta mañana...me levanté y salí a mi terraza. Miré hacia la terraza de Julieta allí seguía ella con su Romeo ocasional.

Ahora ellos estaban sentados en la mini- terraza, ella vestida o al menos...se le veían unos tirantes de algo. Estaban desayunado, mirando fotos o algo así y reían. Yo pensé que majo Romeo, después de tanta actividad de madrugada...ahí esta él, con Julieta...pasando la mañana. Y no estaba nada mal el chico.

A esas horas yo siempre...estoy manguera en mano, regando la terraza y una vez más, Dido me delata. Se sube al borde y ella, lo llama.

Yo miro a Romeo y a Julieta, ella me sonríe...como siempre (será modelo de dentífricos?) y Romeo me saluda.

Me encontré en la situación embarazosa de decir algo que no sólo sea "... buen día...ni menudo polvo te echaste anoche..." así que sólo dije..."hola...es que mi gato es muy cotilla".

También podría haber dicho..."oyes...que bien que conectaís no...digo por la unión cuasi perfecta que pude distinguir entre sombras...". Pero preferí callar.

Romeo y Julieta sonrieron a mi frase y pensé...me habrán visto anoche? Pensarán que yo he querido mirarlos?. Y nada más lejos de la realidad.

Nunca sabrán que sólo soy una cegata con mal dormir y que me despierta cualquier ruido!. Creo que a ellos, yo les importaba muy poco y bien por ellos. Así que yo, me despreocupé.

Julieta tiene que agradecer al cielo muchas cosas. Una...que anoche le tocó fiesta y otra que Conchi no se haya despertado.

Si así hubiera sido se la hubiera caído el pelo, el caso que no estuviera depilada porque vamos...los echa rápido de ahí y hasta me imagino sus palabras "pero que espectáculo es este".

Pero por suerte para ellos, Conchi tiene el sueño más pesado que yo.

Todavía no sé si lo que siento es una cochina envidia o estoy sorprendida con lo que le da de sí su metro y medio de terraza...!

De todas maneras, bien por Julieta...pero que se cuide de Conchi que le llamará la atención en otro arranque sexual veraniego que tenga la nueva vecinita.


jueves, 24 de julio de 2008

De Susanita a Mafalda


Hace ya algún tiempo
-en breve hará un año-
yo estaba deprimida.

Tenía problemas,
como todo el mundo supongo.

Pero como a todo el mundo le pasa,mis problemas,a mi... me parecían los más graves del planeta.

Digamos que no estaba deprimida sin motivos, tenía millones de problemas en todos los órdenes de la vida.

Y ya sabemos, el famoso stress no perdona e hizo de las suyas de manera muy potente.

Estaba yo intentando sacar adelante mi vida...y de pronto, se me ocurrió buscar algo que me permitiera expresarme y así, liberar un poco de tensión.

Pensé y pensé y me encontré con viejos diarios...y recordé que me gustaba escribir.

Mi amiga dosdedos que es de fierro como se dice en Argentina, me dijo "...porque no abrís un blog?".

Y claro, yo pensé que eso, era una pastilla para la garganta, no tenía ni idea de este mundo.

Y entonces empecé a cotillear por los blogs para ver, de que iba todo esto.

Me terminó de animar mi 1/4 de limón que siempre me ha dicho que se ríe mucho cuando le escribo mails. Y mi gran amiga de toda la vida, de Argentina siempre me dice que cuando me lee...es como si estuviéramos frente a frente.

Entonces, y como tenía mucho tiempo libre, decidí estrenar Más difícil que envolver un triciclo.

Realmente, la idea era...escribir para mi.

Mi amiga dosdedos...me leía, porque ella es una santa!. Pero durante un largo tiempo, no me visitaba nadie más.

Pero un día...la cosa cambió.

Una chica argentina, me escribió.

Su comentario (el primer comentario al triciclo) decía...

Hola masdificilqueenvolver1triciclo!!
Me encantó tu 1º entrada!!!
Veo que setiembre es un mes productivo:)
He leído todito el blog!
Me encanta leer!
Seguí adelante y nos estaremos leyendo!
Te saluda desde la Patagonia Rebelde:)
una que le encanta vivir, a pesar de todo :)
Wheelchair Rules


Y esta "chica" de antaño...hoy es mi amiga Ivana.

Ivana es entre muchas otras cosas, admiradora de Mafalda y yo, también aunque yo soy un poco más...Susanita.

Ella me encontró y me enseñó...y me enseña diariamente que en la vida, hay que mirar más allá de tu propia nariz. Y también, que hay que saber dimensionar los problemas.

Hay problemas y problemas, y pese a que unos sean más duros que otros, todos...tienen solución y si no la tienen, la actitud para vivir con ellos...es fundamental.

Ivana me hace partícipe de su vida y yo, de la mía.

Me da ánimos cuando lo necesito, me escucha, me entiende, me apoya y siempre, siempre...es optimista.

Esto no quiere decir que ella no tenga problemas, los tiene pero los afronta con una valentía desconocida para mi. Y además, tiene tiempo y palabras para animarte.

Aprendo diariamente de su coraje, de su "tirar para adelante" pese a todo y contra todo.

Es para mi y seguramente para muchos de los que la conocemos un ejemplo y no porque sea Presidenta de la Cooperadora (que también:-), sino porque sin quererlo, nos obliga a valorar las cosas en su justa medida.

Y porque cuento yo todo esto? Porque hoy...es su cumpleaños.

Ivana, querida amiga...FELIZ CUMPLEAÑOS, te quiero mucho y siempre, acudiré en mi triciclo a darte el abrazo que te haga falta.

Abrazo, que sólo es cibernético...por ahora, pero sé que en breve te lo daré personalmente porque yo, iré a conocerte. Que digo a conocerte...ya te conozco, iré a tomar mate con vos aunque después...me de diarrea...ya sabes que me hace mal.

Gracias por aparecerte en mi vida.

Y gracias por enseñarme que la vida a veces es muy dura pero siempre, vale la pena vivirla.

Un beso HARMOSA. Y feliz cumpleaños!!!

Y no llores que te veo...

PD: Aquí en España, ya son las 00.00 hs. Besitos.

miércoles, 23 de julio de 2008

Trilogía: Parte I "La conexión"


Que manía tienen las empresas de telefonía de cortarte el servicio cuando no lo pagas..oyes!.

Son muy pesados porque encima, cuando pagas, te restablecen el servicio cuando a ellos les sale del pie y por eso, yo les pagué cuando a mi...me salió del pie.

Me costó sangre, sudor y lágrimas explicar el problema y mucho más conseguir una solución medianamente ágil.

Y lo más gracioso es que, mi Modem Adsl USB está obsoleto según ellos que me lo vendieron y ahora, me obligan a poner un router que cuesta, una pasta. Hay una alternativa de tener un router monopuerto pero claro, hasta donde yo sé, con esta opción si tengo Internet no tengo teléfono grrrrrrrr.

Está claro que yo odio a los monopolios porque en el caso de Telefónica, son unos explotadores.

Para poder solucionar mis problemas de conexión hablé con México, con Colombia y con algún que otro país de Sudamérica. Y me costaba hacerme entender y no porque no habláramos el mismo idioma, sino porque ellos, tienen poca capacidad de resolución.

Mi sobrino trabajo en Argentina para Telefónica de España.

El pobre niño (24 añitos) hacía turnos surrealistas ya que tenían que coordinar los horarios teniendo en cuenta la diferencia horaria entre ambos países.

Digamos que Telefónica, contrata mano de obra barata en Argentina por ejemplo para telemarketing. Es como Nike u otras grandes empresas que hacen eso, explotar a los países con problemas económicos así ellos, obtienen un mejor beneficio.

En el trabajo de mi sobrino habían turnos rotativos que era de 5 de la mañana a 11 hs. ya que tenían que trabajar en horario ESPAÑOL aunque estuvieran a 12.000 km. de distancia.

Lo más ridículo es que les daban un guión para que los pobres..."hablen como los españoles".

El vos no funcionaba, entonces tenían que utilizar el vosotros, queréis, podéis y palabras que en Argentina, no se usan. Les pedían que "tengan acento español".

El sueldo para esos jóvenes era de pena y mi sobrino, lo dejó.

Por esto sé que he hablado con toda Sudamérica y por fin, cuando pude contactar con alguien de España, al parecer se ha solucionado.

Ahora tengo Internet de extranjis, porque tengo línea de teléfono reestablecida pero no tengo router ya que según el técnico mi modem ya no vale y claro, no trajo router. Así que durante unos días me han prestado uno.

Odio a Telefónica, en cuanto pueda, haré la portabilidad y me iré a Vodafone porque al menos estos últimos, son más simpáticos.

Y como tengo Internet...hoy va de trilogía.

Hasta que pueda seguir conectada...

viernes, 18 de julio de 2008

Bailando por el mundo

Cuando mi sobrino B era pequeño y no quería ir al cole…yo hablaba con el para convencerlo, y le contaba mi teoría.

Y esa teoría es que, cuando algo no te gusta pero irremediablemente...tienes que hacerlo, hazlo cuanto antes y así…pasará pronto.

Entonces me he aplicado esta teoría a mi misma y el jueves, me fui a Zaragoza. Tenía cosas pendientes de recoger en la para mi, terrorífica Expo y llevo semanas postergándolo.

Pero el jueves, y casi sin darme cuenta, me fui para Atocha, saqué un billete y a Zaragoza que me fui.

En el Ave que dura una hora y media iba pensando que, lo que estaba haciendo era un viaje turístico. La mejor manera de volver a un lugar donde no lo he pasado bien es buscarle lo positivo. Y me dije a mi misma, que iba a mirar todo con ojos de turista y además, si no quería, no tenía que ver a nadie que no me apeteciera.

Ensimismada en mis pensamientos, el Ave llegó a Delicias (la estación de Zaragoza).

Por suerte no hacía mucho calor y si lo hacía, el viento lo minimizaba. Crucé el puente que une la estación con la Expo y para comenzar mi periplo turístico, decidí subirme al teleférico.

Sola en la cabina me sentí contenta porque mi plan era, conocer todos los pabellones que no había podido visitar y encima gratis, porque todavía tengo mi acreditación y podía entrar a la Expo sin problemas.

Cuando eso arrancó recordé un pequeño e insignificante problemilla….tengo vértigo. Pero convencida que ese día iba a ser estupendo, me mentalicé diciéndome…no seas cobarde que esto no es alto y además tú vértigo…es en otras situaciones.

Convencida estaba pero cuando cruzamos el Río Ebro, me agarré tan fuerte al asiento que la pulsera que llevaba se quedó como grabada en el. En ese instante pensé…menuda estupidez, si esto se cae, me caeré por muy “clavada” al asiento que yo esté. Pero ya sabemos que la mente a veces, va por libre.



El paseíto fue agradable y entre a la Expo, sin mayores problemas. El viajecito en el teleférico cuesta 6 euros..un robo que duró 4 minutos aprox.!.

Destino 1: La torre del Agua.

Es un edificio muy bonito y muy alto que por las noches, tiene una luz fantástica. No sabía que había dentro y entré. Y básicamente, no hay nada.

En la planta baja hay monitores con proyecciones sobre el agua….como en todos los pabellones y luego una escultura o algo así colgada que representaba gotas de agua…bonita…pero poco más.

El paseo por la torre (para subir) se hace andando. Llegué de esta manera al nivel 7 y a partir de ahí, la voluntaria nos cuenta que comenzaba un recorrido en forma de caracol para subir hasta el nivel 15. Pero es un camino de una sólo dirección que tardaba en recorrerse, 20 minutos.

En ese instante dije…vale, adiós…fin del recorrido de la Torre de Agua.

Además, por lo que me han contado, lo único que tiene son excelentes vistas. Pero mi vértigo en este caso sí me hubiera pasado factura.

Destino 2: El pabellón de México.

Hice una pequeña cola pero lo llevé muy bien ya que no tenía ninguna prisa y no hacía calor, por lo que esperé 15 minutos pero muy tranquila.

Este pabellón según los comentarios generales era uno de los mejores, junto al de Japón, el de Aguas Extremas y Alemania.

Entré al Pabellón y me gustó.

Era interesante, con unas pantallas táctiles interactivas que me sorprendieron porque no las conocía y yo, trabajo organizando eventos por lo que ese descubrimiento me será de mucha utilidad.

Destino 3: Pabellón de Angola y Nepal.

Me interesaba verlos porque me gusta lo exótico.

En el de Angola había poca cosa, pero mucha venta de cosillas que molan. Pegado al de Angola estaba el de Nepal.

En el de Nepal había casi lo mismo…mucha cosita para comprar de las que me enloquecen pero no llevaba encima, la cantidad de dinero necesario que me pidió el señor nepalí.

Vi una pulserita preciosa, con piedrecitas verdes…era una monada. Me la probé, pregunté el precio, la pesó (porque al parecer iba al peso como los garbanzos) y me dijo…350 euros.

Me pareció que había entendido mal y que este gentil señor me quería decir 35 pero nada más lejos de la realidad. Era una pulsera con esmeraldas….que buen gusto tengo.

Pero claro, ahí se quedó la pulserita!

En ese instante, mi estómago me recordó que era hora de comer y en el pabellón, había comida autóctona. Y dije, estupendo, aquí comeré.

Me acerqué a ver que había y allí recordé mi infancia.
Desde que soy pequeña siempre he tenido apodos como, japonesa, coreana, china, tailandesa, vietnamita…ya que en familia todos tenemos rasgos algo así como orientales.

Y claro, ya sabemos como son los niños...me torturaron toda la vida con lo mismo y no me he podido quitar esos motes hasta adulta.

Y en este Pabellón, creo que me confundieron con alguien de su zona.

Miré todo lo que había para comer y me decidí por una especie de buñuelos rellenos de verduras y arroz. Había platos combinados pero yo sólo quería eso…y me costó hacerme entender con el señor de la caja.

Pero este, más todos los cocineros me saludaban como si me conocieran…de toda la vida.
Y yo pensaba…estos pensarán que soy de por allí, del Himalaya…y no, soy de los Andes.
El señor me hablaba en su idioma y yo…intenté con mi chapurrado inglés, con francés pero el me dijo…ESPAÑOLA? Y dije si…me sonrío, y dio las órdenes a los cocineros para que me preparan mi plato especial.

Todos los platos costaban entre 10 y 12 euros, pero a mi, me cobró 6€ además me puso patatas y otras verduras que yo, no había pedido.

Les agradecí mucho el gesto aunque no entendía porque, pero bueno, me senté debajo de una gran estatua de Buda, en una mesa pequeñita a comer.

Al rato, uno de los cocineros nepalís me trajo una salsa en una jarrita y me dijo algo en su idioma, sólo puede agradecerle en mi maravilloso estilo oriental…moviendo la cabeza y juntando las manos…sigo sin saber porque no dije GRACIAS.Creo que la decoración con imágenes de Nepal…me transportaron.

Una vez comida, salí del pabellón.

En ese instante, en la puerta del pabellón había un espectáculo o algo así, un señor sentado en el suelo con una rueda para hacer cosas de barro, hacía en vivo y en directo jarrones y cosas pequeñas para los niños. Me quedé un rato mirando cuando de pronto…escucho tambores.



Destino 4: Angola de nuevo.

Me acerco al pabellón vecino y me pongo en segunda línea para poder ver.

Había dos negros tocando unos tambores y 4 chicas negras, atabiadas con trajes típicos bailando. Conste que digo negros, porque tengo muchos amig@s negros que me han dicho que no les gusta que les digamos…gente de color o morenos.

Ellos son de raza negra y quieren que les digamos negros. A nosotros, nos dicen blancos, no pálidos ni gente de color clarito….he dicho.

Y comenzó el baile.



Las negras bailaban como bailan los africanos…vamos…como todos hemos visto en algún documental en la tele. Tenía mucho ritmo la danza y se parecía en algunos momentos a los bailes cubanos…los cuales conozco, bastante.

Todos aplaudíamos…porque las chicas eran muy simpáticas. Una de ellas era la que manejaba el cotarro al son de un silbato. Ella era la que hacía que el resto de las bailarinas, cambiaran los pasos.

En un momento, la del silbato se acercó hacia el público y tendió la mano. En el grupo éramos 20 españoles, algunos franceses y yo.

Cuando la chica tendió la mano, los 20 españoles dieron 4 pasos hacia atrás. No dieron 25 porque quedaba mal…pero ya sabemos que los españoles (dejen que generalice un poquito) sois tímidos.

Así que en primera fila, en ese instante...quedamos los franceses y yo. La bailarina buscaba a varios hombres, pero ningún español por mucho paso que dieron para atrás tenía pensado acercarse...no se animaron.

Pero en el grupo de los franceses había un negro más negro que las bailarinas.
Su mujer o lo que sea era francesa y se descojonó cuando las bailarinas, lo sacaron a bailar.

El no se hizo rogar, salió riendo y se puso en medio de las chicas. Las angoleñas…le pidieron que repitieran sus movimientos y el negro era un crack. Bailaba muy bien.

Luego le dijeron que bailara solo y el negro comenzó a saltar como si estuviera en su casa materna porque sería muy francés, pero no era muy difícil darse cuenta que, o bien era africano o su familia era de África.

Una vez terminado esta parte del espectáculo…los que habían retrocedido varios pasos, volvieron a sus puestos y…..ERROR. Ahora tocaba sacar a bailar a las mujeres.

Y claro, ya imaginareís a quien fue la primera a la que se dirigieron verdad?

Pues sí, a mi.

Ni corta ni perezosa, me acerqué al escenario improvisado...las chicas me sacaron el bolso del brazo y yo, para estar acorde a la situación me quité las chanclas…decidida a copiar sus bailes en la medida de mis posibilidades.

Junto conmigo salieron otras dos mujeres…de mediana edad digamos y con mucha marcha.

Y claro, allí que empecé a bailar una danza africana.

No tengo mayores problemas para mover las pelvis porque me gusta mucho bailar salsa cubana y esto era parecido. Algunos pasos con movimientos de brazos se me complicaban pero en un momento, vino lo que me gusta…a mover la cadera…y allí las africanas se descojonaron de mi, me señalaban y me dejaron bailando sola.

Yo agradecía haber ido sola a la Expo y no estar trabajando en ella y mucho más llevar mis súper gafas de sol porque si bien no soy tímida y me gusta bailar lo que sea…eso ya se estaba desmadrando.

De esto me di cuenta cuando me subí el largo vestido blanco que llevaba, para poder bajar al suelo con mis caderas ondulantes.

Pero finalmente y casi sin respiración…aplausos y prueba superada.

Cogí mis chanclas y mi bolso y con los pies sucios…seguí mi camino. No pude dar más de 10 pasos, me lancé a sentarme en un banco porque no podía respirar.

En ese instante, pasan por delante mío un grupo de franceses que al parecer, habían visto el espectáculo y en francés me dijeron…has bailado muy bien y yo dije Merci, mais je suis trées fatigè…que no necesita mucha explicación…vamos...que estaba muerta!.

Nos reímos y nos despedimos.

Destino 5: Pabellón de Sudamérica.

Caminando lentamente y tratando de recuperar el aliento, escucho música brasileña. Y dije Dios…ahora me toca bailar samba…que me conozco y con lo que me gusta!.

Dicho y hecho, había un grupo tocando y enseñando a bailar pero como Brasil es vecino de Argentina y he estado varias veces en Río de Janeiro, tengo más o menos controlados los pasos...no así la resistencia pulmonar...pero me lanzé a bailar, una vez más.

Luego de un rato de bailar…decidí que ya debía relajarme,si quería tener aire para seguir el paseo.

Destino 6: Pabellón de los Países del Caribe.

Caminando…escucho otra vez música. Me dije YA NO BAILO MAS. Había un grupo de Trinidad tocando unos instrumentos desconocidos para mi.

Además había un negro dentro del grupo que estaba más que interesante (ver en la foto el joven de la derecha. La de izquierda era una chica que creyó que le sacaba la foto a ella...pero nada más lejos de la realidad).

Me paré delante de ellos para escuchar ese sonido tan meloso y embriagador que hacia que las caderas de los allí presentes…se deslicen casi sin quererlo.



Una música deliciosa. Y yo, me eché otro bailecito.

Destino 7: Pabellón de Japón.

Después de haberme bailado todo, me puse en la cola para ver el famoso pabellón de Japón. Las colas en este Pabellón son tremendas, pero por suerte sólo tuve que esperar 15 minutos porque entrábamos en grupos de 200 personas.

En la cola me puse a charlar con una señora que con sus dos hijas, venían desde León a ver la Expo. Le conté que tenía que ver, hablamos de las niñas, de Japón y de todo un poco por lo que la espera se me hizo corta.

El pabellón de Japón sin lugar a dudas, es el mejor de todos los vistos. Tiene un audiovisual de 15 minutos de duración que es exquisito, con imágenes del Japón antiguo, con una música estupenda y si bien es temático como todos y el tema es el Agua, nos enseñaba como Japón es un país que cuida bien sus aguas.

Realmente, me encantó este pabellón.

Destino 8: Aguas Extremas.

Con esta visita, se me terminaba mis objetivos pero no pudo ser. Había una cola tremenda, y cuando estaba en ella una azafata nos comunicó que había una hora de espera.

En ese momento dije…paso y menos mal, porque no había visto un cartel que decía: No esta permitida la entrada a personas:

• De altura menor de 1,20 mts: No es mi caso, podría haber entrado.
• Con problemas de vértigo: Aquí…estábamos jodidos.
• Con problemas de cervicales: Esta soy yo.
• Con problemas de ansiedad

Lo bueno de este pabellón (según que contaron) es que cuando entras, vives en tus carnes por ejemplo, la fuera de un tsunami y claro…debe ser interesante y arriesgado y yo para estas cosas, soy un poco cobarde.

Destino 9: Ir a buscar mis pertenencias.

Cuando estaba ya por salir y contenta por haber visto todo lo que quería me entero que a las 21.00 hs actuaba Mercedes Sosa y León Gieco, dos grandes de la música argentina, pero mi Ave de regreso era a las 21.00 y pese a que dudé en cambiarlo y quedarme allí en Zaragoza esa noche, decidí que no.

Ya había hecho todo lo que tenía que hacer y ya estaba bien.

No había visto a nadie que no apeteciera, me encontré con mi exjefe y su mujer y nos tomamos algo y lo pasamos genial.

Y luego…me volví para Madrid.

Y este ha sido mi jueves, he hecho algo que estaba postergando, he bailado, me he reído, he disfrutado de la Expo y ahora, ya es un capítulo cerrado.

Y me siento muy bien, una cosa menos por hacer y una danza nueva aprendida.

PD: Las fotos las hice con el móvil...no son muy buenas, pero es lo que hay:-)

martes, 15 de julio de 2008

Prisión doméstica

Ilustración Nicoletta Ceccoli


Llevo unos días revuelta...de mente y espíritu así que tengo pocas ganas de hacer cosas.

Pero todas las mañanas me obligo a salir y dar una vuelta por Madrid ya que no tengo nada que hacer.

Bueno...nada que hacer... que me guste hacer...porque mi casa requiere atención urgente porque parece la cueva de Spiderman llena de mierdecilla.

Por cierto... Spiderman tenía cueva...o era Batman? Bueno, haremos una mezcla de unos y otros.

La pobre aspiradora da más paseos que yo.

La saco, la pongo en medio del salón y me despisto y me siento en el ordenador y allí se queda ella. Luego, cuando me desengancho del ordenador me levanto y olvidando que ella está ahí en el medio...me la llevo por delante golpeándome el dedo pequeño del pie.

Acto seguido le doy una patada. Porque será que siempre que nos golpeamos volvemos a patear/golpear al elemento con que hemos chocado...como si el pobre tuviera la culpa?...tendré que analizar esto más detenidamente.

Una vez dada la patada correspondiente, y en castigo, la guardo. Y claro, la casa sigue sin ser aspirada.

Tanto de lo mismo le pasa a mi escoba y a su correspondiente pala/recogedor.

Está en medio del pasillo, porque mi intención al entrar a casa era barrer, pero luego, me despisto, pongo música, me enciendo un cigarrillo y me siento en la terraza.

Cuando vuelvo al pasillo, me choco con la escoba...y ala...castigada...la guardo.

El Xampa es otro que está de vacaciones. Sigue en medio del pasillo junto con su colega la fregona y el cubo correspondiente.

Cada vez que paso me miran como diciendo...oye...o nos usas o nos guardas porque ya me dirás que hacemos aquí en medio. Y tienen razón, pero yo creo que en el fondo...me estoy obligando a ordenar la casa, pero cuando no es la hora del telediario, es la hora de tomarme un té, o la hora de conectarme o la hora de no hacer nada.

Pero nunca llega ese momento en que mis objetos domésticos e inanimados, cumplan su función.

A estos problemas de vagancia absoluta se suma el tema del espacio.

Hay un amigo viviendo en casa por un breve espacio de tiempo y claro, la habitación donde está el antes era, mi lugar donde guardaba las cosas que no sabía donde guardar.

Pero básicamente, allí guardaba la ropa de la temporada anterior y mantas, colchas, etc. Ahora, como no puedo invadir esa habitación...tengo desde hace 1 mes el edredón en un sillón.

Cada vez que lo veo me indigno y digo...donde lo guardo? Y el muy puñetero es de pluma y claro...cuando voy a doblarlo para guardarlo en un espacio lógico el muy desgraciado se agranda y parece que duplicara su tamaño.

Hoy, lo até con una cuerda y lo guardé a empujones en un armario pero creo que en breve, se me caerá en la cabeza. Sé que no ha sido la mejor solución pero bueno, al menos lo quité del salón.

Pese a que como digo tengo que hacer muchas cosas, hago poco.

Pero estos días me he obsesionado con el baño. Ya me diréis que sentido tiene querer cambiar el baño si lo primero que tengo que hacer es limpiar la casa...pues que se yo!.

He comprado cajitas plásticas muy de diseño para guardar los envases de los potingues y ahora se me ha dado por conseguir un mueble de un tamaño especial para que haga juego con mis envases nuevos.

Y claro, todos los mueblecillos que hay en el mercado tienen unas medidas standards y yo, la quiero especial.

Vamos que será por tocar las narices pero a mi se me ha puesto eso en la cabeza y claro, hasta que no lo consiga, no pararé.

También se me ha ocurrido pintar la puerta del mueble del baño. Lleva 15 años del mismo color, y a mi me ha dado por cambiarlo. Ahora, la quiero verde!

Y pensándolo bien, quisiera cambiar de casa y como no puedo, pues arreglo el baño. Y porque el baño? Y yo que sé...no veis que estoy como "bola sin manija"...refrán argentino que significa, descontrolada y/o desorganizada.

Será tal vez (profundicemos) que quiero cambiar cosas de mi vida y lo más práctico y/o fácil es...empezar por la casa?.

No tengo yo el cuerpo para mucho análisis pero sé, que no me gustan como están las cosas.

Y ayer, después de comer con un amigo, pasé por Casa y me compré velas a raudales.
Si no fuera porque mi amigo sabe que no soy religiosa...hubiera creído que soy devota de la Virgen de los desamparados...porque me compré 18 velas.

Digamos que tengo unos días de cambiar objetos.

Si pudiera, cogería una topadora y destruiría mi casa, para volver a hacer otra.

Pero conseguir una topadora será mucho más costoso que conseguir el mueblecito para mi baño, así que mejor, continuaré con este cometido.

Será que quiero escapar de la cotidianidad? Puede...

Ahora os dejo...tengo que guardar a mi amiga la aspiradora porque es la hora de comer y claro...ya se ha aireado lo suficiente.