Tenía mucha intriga en conocer a dos de mis amigas extraterrestres. Ellas tienen una historia muy "espacial" sobre el como y el porque han aparecido por la tierra.
Desde siempre sabemos que los extraterrestres...son buenos. Y si no son buenos, como mínimo son ingenuos porque intentar venir a la tierra en son de paz....es una utopía.
Pero estas amigas...son buenas. Y me invitaron a su casa.
Ellas son Carlota conocida por todos como la Reina Verde y su hermana Circe que desde su "Mi ventana al Mundo", nos observa y nos hace reír mucho con sus post.
Hoy hablaré de la menor de ellas de Circe, aunque en su planeta de origen no sé si hay menores o mayores...pero bueno, esta es la más revoltosa.

Antes de poder conocerla tuve que utilizar mis contactos para poder sacarla de la cárcel un par de días. La última fiesta que hizo en su casa la dejó entre rejas , pero como yo tenía conocidos en la policía nacional de la zona, nos lo otorgaron.
Le concedieron un permiso de 5 días y así, Circe me llevó a conocer la ciudad.
Llamábamos un poco la atención por la calle. Ella iba con su traje a rayas (de presidiaria) y yo con cámara de fotos en mano, cual japonesa de vacaciones...y claro... nos miraban.
Pero yo también miraba mucho a los lugareños... especialmente a las niñas que paseaban por la ciudad con sus padres.
Todas ellas llevaban lazitos en el pelo.
Supongo que me llamó la atención porque en Madrid no se ve eso habitualmente. Puede que aquí las niñas los usen cuando hay bautizos, cumpleaños o eventos lúdico-festivos familiares, pero no es habitual. Por eso, me hizo gracia.
Pero a lo que vamos...al encuentro con Circe.
Nuestro encuentro fue...natural pese a que, no nos conocíamos de nada. Bueno, sí por fotos y chat pero nunca nos habíamos visto en persona.
El encuentro en el aeropuerto fue gracioso. En cuanto se abrieron las puertas...yo salí del aeropuerto, teléfono en mano. Estaba hablando con Carlota, la reina verde preguntándole como era su hermana.
Entonces vi a alguien que se parecía a la Circe que yo creía iba a encontrarme. Pero ella estaba de pie, con una sonrisita en la boca como pensando en vaya a saber que. No llevaba en ese momento el traje a rayas de la cárcel porque la autoridad le había permitido recibirme, sin uniforme.
Ella no sabía quien era yo. Yo suponía quien era ella porque en el aeropuerto solo había 5 personas esperando. Y la única que daba el perfil era esa...alta y con cara de pícara.
Pero finalmente, la llamé por teléfono y cuando vi que echaba mano al bolso...dije....ESTA ES.
Y en el momento que nos dijimos HOLA, comenzaron días de risas y de más risas. No era de extrañar, ya nos reíamos sin conocernos...!
Una vez presentadas e instaladas, lo primero que quise hacer fue...conocer el vehículo con el que habían aterrizado en nuestro planeta.
Era un vehículo extraño pero es normal...es de otro planeta, y en lugar de ser verde como yo imaginaba, era amarillo pero rodeado de vegetación.
Durante los días compartidos nos contamos la vida y paseamos mucho por el Paseo Marítimo, día si y día también.
Pero no sólo hablamos y paseamos, también bailamos, tomamos sol en la playa junto a un bocata de tortilla, nos tomamos unos mojitos, fuimos de compras, etc.
Pero lo que más hicimos fue...reírnos.
Hubo hasta "momento deporte".
Nos propusimos pasear en bici. Allí alquilarlas es gratis, durante 4 horas y después de 2 intentos infructuosos para coger una bici, al final lo conseguimos.
Y si ya nos habíamos reído lo que no está escrito...este momento fue el más álgido de mis minivacaciones.
Yo no me subía a una bici desde hace aproximadamente 20 años...yo controlo a tope al triciclo pero la bici...son palabras mayores.
Pero lo hicimos. Lo primero fue...tomar contacto con el elemento. El manillar de mi bici no estaba muy allá y los primeros movimientos fueron de prueba.
En cuanto me subí casi me caigo así que optamos por, antes de salir a la civilización, probar por un precioso parque.
Pensé que en bici en un parque...nada puede pasar...y me equivoqué.
Comenzó el paseo y yo...intentaba encontrarle el punto a la bici. Porque como no iba todo lo derecha que yo hubiera necesitado, tenía que ver cual era su reacción conmigo subida a ella.
Primeros 10 metros: sin problema...sólo con inestabilidad manillar.
Segundos 20 metros: Momento de crisis. Se acercaba mucha gente más un trencito que hace paseítos para niños y abuelos dentro del parque. Ya aquí comencé a ver posibilidades de algún que otro inconveniente.
50 metros posteriores: Instante crítico. Ya tenía medianamente controlada la bici...o eso creía yo. Pero no tenía controlado el "como salvar obstáculos".
Comenzó a aparecer gente...yo los esquivaba o ellos viendo mi inestabilidad, se apartaban...cosa que yo agradecí profundamente.
Circe iba delante mio...como abriendo camino.
100 metros más adelante: Alarma. Ahora se sumaban a los viandantes, un coche y una cuneta.
Circe pasó como una extraterrestre acostumbrada a andar en bici delante mio, entre el coche y la cuneta.
Yo comencé a sentirme presionada porque detrás mio venía un coche de la policía.
Pero me lanzé. Intenté pasar entre los dos obstáculos y me hostié.
Bueno...no me hostié realmente porque yo soy muy saltarina...solo le rayé el coche gris al joven que estaba a mi derecha, por miedo a caerme en la cuneta que estaba a la izquierda.
Pero como seguía sin poder esquivar la cuneta, además de rayarle el coche al amable joven (de punta a punta) y sintiéndome presionada con la policía detrás (como ya comenté antes)...tiré literalmente la bici sobre el capó. Acto seguido, di un saltito y superé el obstáculo.
En ese momento mi querida y cobarde amiga no se acercó...que va...comenzó a partirse de risa y yo no podía más.
Rapidamente cogí mi bici del capó del coche del agradable joven. Este me miró con cara de odio e hizo un gesto como para bajarse de su coche para ver los desperfectos.
Por su cara..no creo que me hubiera enviado "saludos para mi madre" ni nada por el estilo.
En ese momento intenté no descojonarme porque tenía que pedirle perdón o algo así...pero sólo pude decir dos cosas.
Una...al joven y fue... LO SIENTO.
Otra a Circe: HUYAMOS!. Y salimos raudas pedaleando a toda pastilla para alejarnos de la zona.
Tuvimos que parar unos metros más adelante porque del ataque de risa yo no podía mover una sola pierna. La policía también se descojonaba y la gente que había visto el espectáculo...también.
Una vez superado el primer percance, decidimos salir a la calle. Según Circe había un carril bici por el Paseo Marítimo.
Mi preocupación era si además...había gente? Y si, por supuesto.
Pero fue estupendo. Descubrí que la bici tenía una bocina bueno...un timbre y como loca iba yo tocando el timbre a todo ser humano que caminaba por el carril bici...porque yo tenía "prioridad".
Recorrimos todo el Paseo, nos hicimos fotos y de ida, todo estupendo. Y paramos a comer.
Ya comidas, paseadas y de regreso a devolver las bicis, nos encontramos con otro momento delicado.
Los obstáculos se sumaban. Ahora no sólo había gente, coches, sino además niños, animales, paradas de autobuses y un bar con terraza...a tope de gente.Lo malo de los niños y de los ancianos es que, son impredecibles.
Los niños suelen salir corriendo sin medir las consecuencias.
Y los ancianos, se quedan fijos...pegados al suelo pase lo que pase y como no tienen buenos reflejos...o los esquivas o te los lleva por delante.
Además algunos encima son un poco sordos, por lo que, por más que yo tocara el timbre/bocina de mi bici...ni se inmutaron.
En esta ocasión...y delante de todos los que estaban en la terraza del bar y para evitar una colisión (yo venía lanzada cual vólido)...tiré la bicicleta sobre la pared de la parada del autobús y salté.
Este salto era única y exclusivamente para que mi dientes no quedaran grabados en el suelo, como las manos de los famosos en el Paseo de la Fama...de Hollywood.
Digamos que lo que podrían haber sido varias hostias con resultado: yo tirada en el suelo dando un espectáculo lamentable...sólo han quedado en "momentos para recordar".
Es cierto...he tenido dos importantes percances, pero no me caí en ningún momento...es que soy una lady!.
Recuperados del pedazo de momento Circe me recordó "...yo vivo en esta ciudad...es pequeña y me conocen...así que comportate". Y le hice caso, dentro de mis posibilidades, pero ella no podía pedir mucho caminando por el Paseo Marítimo con traje de presidiaria.
La ciudad es preciosa y yo disfruté mucho en ella. La compañía de la familia verde ha sido además de muy cariñosa...muy divertida.
Yo siempre supe que algún día sería amiga de un extraterrestre. Aunque no sabía que lo sería de dos!.
Soy una persona muy abierta y acepto todo tipo de raza, religión, elección política, orientación sexual y hasta seres de otro planeta, por eso...me resultó muy fácil adaptarme a un mundo desconocido.
Gracias querida Circe por tu compañía, por tu hospitalidad extraterrestre y por ese melón que tendrás que comerte tú misma algún día...porque ya te lo dije reiteradas veces NO ME GUSTA EL MELÓN con jamón.
Bueno...el jamón sí como habrás podido comprobar....te lo liquidé en 2 días.
Pero el melón... NO.











