
Según el título del post...este podría parecer un blog gastronómico...pero que va!!!.
Hoy, regreso al blog después de un tiempo de viajes de amor y alegría en familia, quimioterapias y malestares afines, caídas de pelo y fuerza para recordar que esto sólo es un bache en el camino, etc... para confirmaros algo muy importante.
Esta semana pasada fue un poco durilla y estuve en cama varios días y la comida no me sentaba bien.
Cualquier cosa que comía y/o bebía me caía mal y ya me estaba preocupando porque toda mi alimentación es sana 100% desde hace ya varios meses. Y entonces, estuve dos días sin comer y eso...como es lógico me hacía sentir débil.
Pero ayer, encontré la solución a todos mis males.
Luego de una charla con la psicóloga de la Asociación Contra el Cáncer, salí con las cosas claras tanto mentalmente como alimentariamente.
De pronto y como por arte de magia...sentí un apetito voraz.
Pero no quería cualquier cosa...tenía clarisimo que quería...
una barrita de pan con tomate, aceite de oliva virgen y jamón serrano.
Entré a un bar de la zona y que disgusto...no tenían jamón...y dije...en España??? Un bar que no tiene
jamón?. Pues nada...me fui.
Me encontré de camino con otro bar y pensé...este sí...este debe tener
jamón...SEGURO.
Me acomodé en la barra y un camarero muy correcto se me acercó y me preguntó que quería.
Le dije
"un té con miel por favor y una barrita tostada con aceite de oliva, tomate y jamón serrano".El señor me miró y me dijo algo terrible
"...no tenemos jamón serrano!".Y aterrada dije
"pero como que no? y eso que está ahí que es?".
Y el gentil camarero me contestó
"...eso es jamón ibérico!!!".
Y dije
PUES VALE MUCHO MEJOR.
Esperé 4 minutos, mi pan se tostó, mi jamoncito fue cortado con cuchillo, el tomate humedeció el pan, mi té fue servido mientras yo, a la distancia disfrutaba con aquel protocolo alimentario.
Se me hacía agua la boca...y pensé...no me hará mal después de 2 días de no comer en condiciones esto?. Pero no pude responderme, el camarero se acercó con el
jamón ibérico rosadito, clarito, tierno, oloroso...y yo me olvidé de mi pregunta.
Comencé a comerlo y sentí que todos mis problemas habían desaparecido.
Cada mordisco iba acompañado de un ritual que consistía en...cerrar los ojos y disfrutar como si estuviera en las Islas Seychelles junto a George Clooney tomandome un Martini mientras un mulato (bueno oyes...que son mis fantasías) me hace un masaje en la espalda. Pero esta fantasía no ha podido superar la delicia que sintió mi paladar. El
jamón era mucho mejor que ella...que la fantasía.
Tanto estaba yo disfrutando -y se notaba- que el camarero me miró y se rió y le dije ESTA BUENÍSIMO!!!.
Moraleja...el
jamón ibérico se merece una oda pero como no yo soy poeta...sólo dejaré constancia que...ante cualquier mal del cuerpo o del alma...nada como un buen
jamón. HE DICHO.